Una añoranza a la calidez que en invierno se cuela montaña abajo. Un poco de soledad urbana que a veces hace llorar, como esta última temporada de la existencia. Arriba los corazones y seamos fugaces.
Música por Oriol Puchol.
Una añoranza a la calidez que en invierno se cuela montaña abajo. Un poco de soledad urbana que a veces hace llorar, como esta última temporada de la existencia. Arriba los corazones y seamos fugaces.
Música por Oriol Puchol.